Para equipos que están una semana en Barcelona, o para una empresa de acá cerrando el año. Una charla alrededor de cuatro horas de parrilla le gana a una cena en una sala de reuniones.
Una cena de equipo en un restaurante sienta a la gente en el orden en que entró y ahí la deja. Un asado la mueve: se paran al lado del fuego, se sientan, cambian de lugar entre tanda y tanda.
Dura unas cuatro horas, que es tiempo suficiente para las conversaciones que no pasan en una reunión agendada.
Emitimos factura completa con IVA, que es lo que la mayoría de las empresas necesita para justificar el gasto. El precio queda cerrado para todo el grupo antes de que te comprometas a nada.
Mandanos la lista de restricciones junto con el número final. Si necesitan un lugar con equipo audiovisual para un discurso de cierre, lo buscamos y el coste se suma al presupuesto.